jueves 14 de febrero de 2008

El Sr Juez espera una carta desde Perejil

www.manolosaco.com

Se ha reanudado el juicio interruptus que el juez Grande-Marlaska había cerrado en falso sobre la responsabilidad de la cúpula militar española en la contratación del tristemente célebre Yak-42, que acabó siendo un féretro volante para 62 militares españoles.

Imagino las ganas, las pocas ganas, con que Grande Marlaska retoma el caso, con la cabeza agachada, obligado por sus colegas de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que le acusaron de haber actuado de forma “injusta, contradictoria e incorrectamente” por haber archivado la investigación sobre las presuntas irregularidades en la contratación del avión.

Pero con ganas o no, el señor juez y el núcleo duro del Partido Popular que por aquellos tiempos ominosos nos malgobernaba van a tener que escuchar durante unos días un rosario de reproches de alguno de los militares sobre los que se pretende hacer recaer lo que no parece otra cosa que una desacertada y mentirosa decisión exclusivamente política.

El héroe de Perejil, Federico Trillo, ministro entonces de Defensa, se ha acogido a la prerrogativa de declarar por escrito para evitar así enfrentarse a la mirada de sus ex subordinados a los que quiere traspasar el marrón. Digo que será por eso, y no por abundar en la precisión de su declaración, pues precisión, lo que se dice precisión, no es una de las virtudes que le adornan, a tenor del fiasco de las identificaciones de los cadáveres de los militares.

Mientras José Bono, el sucesor de Trillo, insistía ante la prensa en que el vuelo “no era legal”, los primeros generales que declararon hoy todavía sufren el síndrome de Estocolmo, agradecidos a quien les nombró (si no es algo peor). El ex jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), Luis Alejandre Sintes, declaraba ante el juez que desconocía que se hubieran producido irregularidades en la contratación del avión. ¿A que al final la culpa de todo es del sargento mayor que estampó el sello sin preguntar antes?

Al que vimos con un cabreo monumental, que puede dejar el de Bono en una tormenta en un vaso de agua cuando declare ante le juez, fue al comandante Bendala, uno de los testigos, quien llegó a decir ante la prensa que Trillo miente más que reza (hazaña difícil de superar para un supernumerario del Opus Dei), aunque con otras palabras: “Trillo, para mí, nunca ha dicho la verdad, se ha escudado en terceras personas y nunca ha defendido a los militares ni a los familiares”.

Horas después, el todavía candidato al Congreso por Alicante se hacía la víctima en un mitin de campaña (¿la víctima número 63 del Yak-42?) y se lamentaba de que el fiscal general del Estado se dedique a estas bobadas de perseguir a quienes con su negligencia hayan provocado la muerte de 62 ciudadanos españoles, en lugar de perseguir a los delincuentes y a los terroristas. Sería un gesto de generosidad inusitado hacia los generales que tuvo a su mando si no fuera porque en realidad ese amor repentino por sus subordinados (los que quedan vivos, claro) forma parte de la estrategia de eludir responsabilidades, las responsabilidades políticas, las que todavía están intactas pero que deberemos cobrarle el 9 de marzo a lo más tardar.

Porque ya que habla de perseguir delincuentes, parece que el látigo implacable del ejército marroquí no se entera de que precisamente de eso se trata en esta otra película de terror que dirige Grande-Marlaska: de saber si Federico Trillo es un delincuente supernumerario.

Don Mariano Saco

Erre que Espe

Aguirre, tajante con el Dr. Montes: "No volverá a su puesto"

D.M. www.elplural.com

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha sido tajante con el caso del Severo Ochoa: “El doctor Montes no volverá a su puesto”. Así lo ha afirmado en la cadena SER, matizando la mismo tiempo que en ningún momento acusó a Montes de haber realizado “prácticas nazis” en el hospital de Leganés. De cualquier modo, Aguirre explicó que Montes no volverá a su cargo porque su puesto es de “libre disposición”.

La presidenta de la Comunidad desmiente, de este modo, las palabras que pronunció en 2005, cuando afirmó que el entonces consejero de Sanidad, Manuel Lamela, podría “haberse equivocado”, por lo que “en el momento en que todo esto se aclare se vuelve a reponer a las personas”. Aguirre no lo hará, finalmente, pese a que el auto del juego de la Audiencia Provincial archivó el caso y aceptó eliminar las referencias a “mala praxis” por parte de los médicos del Severo Ochoa..

La justificación de Lamela
Aguirre también defendió a Manuel Lamela y su actuación cuando comenzó la polémica alrededor del Severo Ochoa. Al mismo tiempo, restó importancia a la situación de Luis Montes diciendo que, pese a que fue cesado como jefe del servicio de Urgencias porque ostentaba un cargo “de confianza” (que para Aguirre perdió), el médico continúa ejerciendo como anestesista.

Aguirre y Gallardón en el ascensor
Esperanza Aguirre desmintió durante su entrevista en la SER otro episodio: La conversación que supuestamente mantuvo con Gallardón en el ascensor de Génova después de que el alcalde de Madrid fuera excluido de las listas electorales. La presidenta de la Comunidad de Madrid aclaró lo ocurrido entre ambos en el ascensor de Génova, el día de su reunión con Mariano Rajoy. Según la versión de Aguirre el alcalde de Madrid le dijo que estaba pensando en dejar la política y negó con rotundidad haber dicho: “Alberto, ahora tú y yo estamos en igualdad de condiciones”, tras de conocer la exclusión de Gallardón de las listas.

“Para ayudar”
Por otro lado, Aguirre aseguró que antes de que estallara la polémica tras el fracaso de Gallardón, ella consideraba que no hacía falta “estar en las listas para ayudar” a Rajoy. La presidenta madrileña quiso dejar claro que sus ambiciones de liderazgo no existen y que lo único que deseaba al proponer su entrada en las listas fue “ayudar a Rajoy a llegar a La Moncloa”.

“Un camino que no es positivo”
Por último, Aguirre negó que España se esté reompiendo, argumento que, sin embargo, utiliza habitualmente la derecha para arremeter contra el PSOE. Aunque la presidenta de la Comunidad matizó que su afirmación no significa que España esté en “un camino que no es positivo”.

Manifestación por el Severo Ochoa
Pese a las palabras de Aguirre y los populares, CCOO ha convocado una manifestación de trabajadores y ciudadanos para mostrar su apoyo a los médicos del Severo Ochoa. La marcha comenzará esta tarde a las 18,30 horas en la plaza de los Cabezones, y finalizará en las puertas del hospital de Leganés.

www.elplural.com

martes 12 de febrero de 2008

Don Ricardo

Carta abierta a don Mariano Rajoy

Estimado don Mariano de toda mi consideración:

Esta mañana, mientras mis alegres perros Rossina y Rigoletto se solazaban con sus amigos en el recinto canino de la madrileña Plaza del Conde del Valle Suchil, he leído en Público que su segundo de a bordo, el esforzado candidato don Manuel Pizarro, ha manifestado en la radio de los obispos subvencionados sus dudas acerca de qué hacer con los inmigrantes que no se puedan integrar « porque no tenemos suficiente empleo o suficientes medios, por ejemplo en la sanidad o en la educación ». « Habrá que ver lo que se hace con ellos », ha dicho, al parecer el señor Pizarro, aunque ha adelantado que lo que se haga no supondrá « nunca un efecto llamada », porque « si donde tenemos ahora un millón de personas hay dos o tres millones al año que viene, eso abriría las costuras del estado del bienestar ». Me pongo en contacto con usted por dos razones. En primer lugar, si se me permite, para ofrecerle un consejo profesional: no conviene que muestren ustedes esta dudas tan claramente, porque aunque si bien es cierto que el noble electorado español conoce de sobra su denodado patriotismo y sus ímprobos esfuezos por hacer siempre lo mejor para nuestra atribulada nación, no es menos cierto que el electorado, por noble y español que sea, no ve con buenos ojos a los candidatos dubitativos, y créame si le digo que votarán antes al que está seguro de su voluntad de disolver España y acabar con la familia, que a un atribulado candidato que haga gala de sutilezas y dudas acerca del lugar exacto en que se sitúa la verdad eterna que con sus inocentes y regordetes deditos nos señalan los señores obispos desde la Plaza de Colón. El pueblo español es noble, pero inseguro y voluble, de ahí que la democracia orgánica, en la que mandamos nosotros, sea mucho más ajustada a nuestra esencia nacional que la democracia a secas, en la que nunca se sabe quién manda, pero tienden a mandar ellos, coaligados con la antiespaña periférica.

Por otra parte, y por si le sirve de ayuda, quiero informarle de que ese problema operativo que muestra don Manuel Pizarro en sus demasiado sinceras entrevistas en la radio episcopal, es un problema que otros que actuaron antes que ustedes resolvieron con probada eficacia, y patriotismo, dicho sea de paso. Si los que se desmandan y se empeñan en no aprender nuestras sanas costumbres son pocos, siempre pueden ustedes hacer lo que hizo don José María Aznar -no confundir con el beato Josemaría, que ése pollo es otro pollo- cuando tuvo un problema y lo resolvió: se narcotiza a los rebeldes, se les mete en un avión y se les lleva a un país lejano, que puede ser aquel del que partieron, pero que puede ser también otro cualquiera, y eso resulta luego mucho más divertido cuando se comenta la jugada con George y Tony con los pies sobre la mesa del despacho oval. Hay una variante de esta forma de resolver el problema, que es por la que optaron los militares patriotas argentinos, que consiste en lanzar a los inadaptados a la mar océana, y que allí Nuestro Señor decida cuáles son los que se deben salvar y cuáles no, dejando a unos entrar en el Paraíso, a sentarse a Su derecha, y a otros en cambio, despachándolos hacia el Averno, que según a manifestado recientemente Su Santidad, existe como lugar. Lo malo de este método es que la justicia divina y la humana frecuentemente no avanzan por caminos paralelos, y es posible que acabe uno comentando la jugada en circunstancias nada ventajosas, con don Baltasar Garzón, que es el que tiene en este caso los pies sobre la mesa y la sartén por el mango; así que, salvo que sea estrictamente necesario, es mejor aterrizar en un país lejano con toda la carga, no nos veamos luego en apuros inesperados, como el ocurrió al general Pinochet.

Otros ilustres estadistas admirados por usted resolvieron problemas similares en el pasado quizás con algo más de contundencia, pero con eficacia probada por la historia. El que durante años ha sido alcalde honorífico del Puerto de Santa María, en Cádiz, debido a que los patrióticos concejales del PP en dicha localidad se negaron sistemáticamente a destituirle hasta que la Ley les ha obligado a abstenerse en el Pleno Municipal, don Francisco Franco Bahamonde, Caudillo que fuera de España y Generalísimo de todos los ejércitos conocidos, resolvió de un plumazo -y no le tembló el pulso, según propia declaración- el problema de los inadaptados: los fusiló a todos, salvo a unos pocos a los que puso a edificar el Valle de los Caídos. Y luego está la solución final por excelencia, que es la adoptó con germánica eficacia el Führer y amigo del Caudillo, Adolf Hitler, con los judíos, que son los inadaptados por excelencia. Se trata de dos soluciones quizás demasiado contundentes, pero no le quepa la menor duda de que cumplen a la perfección la condición que puso su segundo de a bordo en la mencionada entrevista: ninguna de ellas supone un efecto llamada, y ambas garantizan que la cantidad de inmigrantes inadaptados -y es posible que con suerte también la de adaptados, e incluso la de inadaptados nacionales, que también los hay- disminuya notablemente, con lo que no habrá nada que temer por las frágiles costuras de nuestro estado del bienestar.

Así que ya ve usted, don Mariano, hay una amplia gama de soluciones -unas transitorias, y otras finales o definitivas- a su disposición para que puedan utilizar sus señores candidatos en sus alocuciones así ante la prensa como ante el inevitable público, y no muestren esas dudas tan poco españolas y viriles, valga la redundancia.

Suyo afectísimo

Ricardo J. Royo-Villanova y Martín ( www.asueldodemoscu.net )

Todos contra el Concordato

¡Denunciad el concordato con la Santa Sede!

GUSTAVO VIDAL MANZANARES

Durante años habían intercambiado miradas de soslayo, dobles sentidos y sonrisas cómplices. Finalmente, para fingir constitucionalidad, firmaron, en enero de 1979, algo negociado en periodo preconstitucional: el concordato con la “Santa Sede”. Las partes negociadoras, Estado Vaticano y “asociación nacional de propagandistas católicos”, brindaron con moscatel mientras no podían disimular su euforia. “Buen trabajo”, susurraban entre sí.

Seamos serios… ¿Podríamos aceptar un tratado con Marruecos negociado entre Mohamed VI y la “asociación española de Imanes y propagandistas del Islám” que nos vinculara como nación? Pues algo similar sucedió, en aquellas fechas, entre España y la “santa sede”.

Al estilo del concordato franquista
Calcado del anterior concordato franquista de los años cincuenta, este tratado internacional con la Iglesia fue guisado, condimentado y servido desde el Vaticano. En ningún momento fue negociado por representantes legítimos de la soberanía popular española. Por ello, la iglesia navega plácidamente entre las cenagosas aguas de su articulado y nunca podrá modificarse con su acuerdo.

Cambio de circunstancias
Para evitar estas situaciones leoninas y de inmovilismo pétreo, el Derecho internacional se vale del principio rebus sic stantibus. Este latinajo alude a la denuncia unilateral de un tratado internacional debido al “cambio fundamental de las circunstancias”. Y esto es algo que ni los más fanáticos pueden negar. La sociedad española de los años setenta en poco se asemeja a la actual. La nación española no puede permanecer vinculada al Estado Vaticano en virtud de un tratado obsoleto. El concordato, ante todo, es un contrato y todos los contratos, con el tiempo, se revisan y se extinguen. El inexorable transcurso de los años genera nuevas situaciones y modifica las anteriores.

La mujer, marginada
No olvidemos que hablamos de un tratado internacional suscrito con un Estado en donde no existe la democracia y se margina a las mujeres de los órganos de gobierno así como a los miembros de otras confesiones religiosas. Un Estado que no elige a sus representantes por procedimientos democráticos y que discrimina a sus ciudadanos por razón de sexo, religión y opción sexual. Y resulta preferible no extenderse en otras lamentables posiciones que ocasionan graves daños a la humanidad como la mantenida respecto al SIDA y los preservativos.

Inconstitucionalidad
Por otra parte, la aplicación del concordato resulta inconstitucional en no pocos casos. Pensemos en el art 16 (derecho a no tener que declarar el credo ni ideología religiosa) ni ser discriminados por esos motivos (art. 14). Y qué decir de la auténtica crónica de la infamia que padecen los profesores de religión que son despojados de su medio de vida por su estado civil, sus amistades o “por cualquier otra condición personal o social”. A su vez, estos profesores de religión son contratados por los obispos sin que exista ninguna prueba que respete los principios constitucionales de mérito y capacidad (art 103,1 CE), despedidos injustamente en múltiples casos y con la indemnización, eso sí, a cargo de los contribuyentes.